jueves, 27 de noviembre de 2014

Aprendiendo a ser DJ

Hoy toca la segunda parte del ... Cosas de DJ’s, mitos y otras tonterías, una suerte de publicaciones personales basadas en un mix entre mi experiencia de más de un cuarto de siglo en ésta prostituída profesión, y mis pensamientos, que son míos y en mi web no pueden coartarse.

Por ahí puedes pensar que ando escaso de humildad, que soy un egocéntrico, que le tengo manía a alguien o yo que sé... la verdad es que no me importa. Es lo que tu piensas y es tan tuyo cómo lo que aquí escribo. Y hoy le toca a éste Aprendiendo a ser DJ.




Esta claro que DJ se nace, pero también se hace. Debe existir, cómo para cualquier otra profesión, una predisposición natural superior a una simple afinidad o tradición. Quién quiera meterse en ésta profesión para ganar dinero (cómo en cualquier otra), debe saber que gracias a aquellos que no habéis respetado el camino que hicieron mis predecesores y que orgullosamente contribuí a mantener, ésta profesión es poco rentable. Ahora mismo y teniendo en cuenta el panorama actual en España (y buena parte del mundo), muchos de nosotros hemos pasado a ocupar la posición de "tocabotones". Esto se lo tenemos que agradecer principalmente a todos los imbéciles que proclamaron que ésto era fácil, que estaba chupado y cómo no, al colectivo que integro y que no tuvimos el valor, los cojones, lo que quieras llamar, de profesionalizar el sector para minimizar el alto impacto del intrusismo. Era de cajón, ante una crisis (cuento chino de quiénes manejan los hilos para que los pobres sean más pobres y los ricos, más ricos), estaba visto de antemano que todo lo tocante a la hostelería y ocio, iba a ser el jardín a abonar. Por si alguno aún no se ha despertado, una de las profesiones más despreciadas en tiempos de bonanza es la de camarero, y en tiempos de crisis, de las más apreciadas. Menos mal que está "profesionalizada", que sinó... aclaro que no tengo nada en su contra y que conozco la profesión por dentro cómo el que más. Si alguno de los tantos tiene dudas, con sumo placer le mostraré mis credenciales de maître y jefe de sala. Simplemente, elegí la música. That's all.

Hace unos años inicié una rueda de contactos con compañeros del sector que estaban jugando en categorías profesionales, es decir, aqeullos que vivíamos del trabajo y no lo usábamos cómo un hobby. Ya había idea de sindicalizar la profesión, pero el problema al que nos enfrentábamos era la disparidad de salario. En 2001 se pagaba más que ahora (en relación, obviamente), y un servidor estaba unas tres veces por encima de éso. Entonces pudiera parecer que al que menos le interesaba es a mi y no, todo lo contrario. Yo quería preservar el estatus y los ingresos, nada malo. Pero llegaron unos cuantos personajillos que se metieron en los cuatro sitios y proclamaron que podían hacerlo a la mitad de precio... o menos. Empezaron a tirar el precio, a estar en todos los carteles posibles aunque implicase ir gratis para "darse a conocer"... El resto ya lo conocemos... la cosa es que nunca nos pusimos de acuerdo y jamás se hizo nada, entre la competitividad absurda, las envidias de mierda, la falta de visión y un montón de cosas más que no vale ni la pena destacar.

Retomando el tema de los carteles... en mi caso, siempre que he aparecido en carteles, he cobrado por ello y he buscado que en verdad, la discoteca se involucre en algo más que un trozo de papel. Ahora es al revés, apareces en carteles y solo cobras por el rato que vas a pinchar... a mi entender, deplorable. Aparecer en un cartel o cincuenta no te va a dar más trabajo, simplemente, llenas la propuesta publicitaria del lugar y el "empresario" deja que tú hagas el resto de trabajo en redes sociales y más. Cómo el fantoche de Madrid (ya sabes quién éres), con aquella propuesta de: "te doy 25 entradas para vender con una consumición, y de ahí sale tu sueldo". Encima le hago el trabajo a los R.R.P.P., quito un puesto de trabajo a un compañero y tu sigues gastándote el dinero en juergas, putas y otros menesteres... y todo por aquel:"jodeeeer!!! Te voy a poner en el cartel en cabeza, ¿que más quieres?" VETE A CAGAR. Eso es lo que quiero.

Vinieron Atomix, VirtualDJ, DSS, BPM Studio... y claro, Windows + crack = tengo solucionado el tema. Porque seamos honestos, en aquellos tiempos de Windows XP, no conocí a nadie que tuviese algún programa de éstos comprado. Muchos vieron la panacea, se lanzaron a "ser DJs". Entonces la irrupción de los dispositivos MIDI para DJs, que se asomaban tímidamente a pesar que llevan décadas entre los músicos. Y todo se descontroló. Ya cualquier niño creyó que tocando el botón de CUE y el PLAY, era DJ. Si le sumamos la función "Automix" con la que algunos reproductores de CD adelantaban la posibilidad de la mezcla automática y que no mucho después apareció en software así cómo la función "SYNC", teníamos al nuevo DIOS de las mezclas!!! Un número uno que exprimía emule, WinMX y cuanto programa p2p para descargar la música en mp3, comprimida en muchas ocasiones por debajo de unos muy reprochables 96kbps/44.100Khz (con suerte). Así que pasamos de una profesión en la que comprar la música, seleccionarla, llevarla al respetable y crear el ambiente, se suplió por un "tocabotones", que pronto adoptaron la postura de que también, eran "productores".

Pronto cobraron vida los "cutre-edits". Desde todas partes del mundo, un programa acompasaba y una larga lista de "pseudónimos" entre los que encuentras a los temibles "DJ Caca", "DJ Mierda", "DJ Malo" y hasta "DJ Asco" (busca en Google, verás que existen de verdad), acompañaba canciones con bases a las que llamaron erróneamente "remixes".

Estabas trabajando y te venía cualquier personaje con lo de "yo también soy DJ, toma, aquí tengo mis remixes". Ahora es peor, cualquier hijo de vecino cree que su movil reshulón y megaguay tiene la música del momento y que estás obligado a ponerla porque él te lo dice.

No falta el que te trae hasta el cable usb o el pendrive.

Una de las cosas que he hecho es blindar el portátil. Uso unas tapas de plástico muy chulas y le indico al gañán de turno que no hay usb disponibles. Entonces te cae la pregunta insalvable: "¿No tienes interné ahí? Si eso te mete en er yutube y te lo bajas y lo pones ahora que revientas la pista". Es el momento de decirle que no hay internet, que el portátil no se conecta a ninguna wifi de nada y que uso youtube para ver videos en mi casa. Si ya no lo entiende, coges el walkie-talkie y llamas a seguridad. Antaño saqué a algunos a patadas en el culo por insolentes, desde hace años entendí que ésa no es mi labor, así que dejo a los compañeros que se encargan de la gestión de personas que hagan su trabajo, mientras yo sigo concentrado en el mío. La cabina es mi sitio de trabajo, respétalo. Y si no lo respetas, espera a que me entere donde trabajas y verás que tan molesto puedo llegar a ser...

No todo termina en la mezcla. Es más, en éstos tiempos, es la parte más insustancial de la labor. Los "adelantos tecnológicos" ayudan a que cualquier hijo de famosete o gañán con minutos de televisión crea que esto de ser DJ se reduce al  SYNC/CUE/PLAY. He visto a más de uno cargando "la lista" de lo que va a pinchar ésta noche, con etiquetas tipo "40 y fecha", "Máxima y fecha", "Europa y fecha". Gente con criterio y conocimiento musical... También he visto a algunos con sesiones hechas, que cuando las pinchan, te das cuenta que suyas, no son. Esto de ser DJ parece fácil, se hace fácil, pero no es ser DJ.



Entonces, ¿aprender a qué?. Si has llegado hasta aquí, significa que al menos has aprendido a leer. Ahora falta saber si has aprendido a comprender y si sigues con ganas, una tercera parte tendrás. Y una cuarta. Pero tranquilos, que aparecerá la parte buena de todo ésto.

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